Entidad promotora de salud
“Las *EPS* están gastando dinero en curar enfermedades y comprar medicamentos, y no en programas de prevención o terapias no farmacológicas para tratar esta patología”, advierte la docente.
La primera opción consiste en unas “medidas de salvamento”, entre las cuales están: la oferta de “créditos” del Estado a las *empresas promotoras de salud (EPS)*; la “nacionalización” transitoria, para recapitalizar a las que tengan problemas de liquidez y después devolverlas a sus dueños; la disminución del número de competidores; y la agilización del flujo de recursos.
Entretanto, la UPC es la suma de dinero que el Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) reconoce a la *EPS* por cada afiliado, cotizante o beneficiario cubierto, para la organización y garantía de la prestación de los servicios incluidos en el POS.
La Ley 100 de 1993, que creó el Sistema de Seguridad Social Integral, contempla un régimen contributivo, en el que el Estado aporta un porcentaje de dinero y el trabajador otro para pagar la Unidad de Pago por Capitación (UPC), con destino a las *EPS* para que promuevan la salud, como lo indica su nombre.
Los valores máximos aprobados recientemente para que las *Entidades Promotoras de Salud (EPS)* puedan acceder al reconocimiento y pago de recobros por medicamentos aún son controvertibles y discutibles.
Según la Superintendencia de Salud, durante los últimos cinco años las *Empresas Promotoras de Salud (EPS)* recobraron 4,5 millones de dosis de insulina en el tratamiento de diabetes, equivalentes a $ 51.000 millones, cifras que resultan sospechosas frente al número de personas que sufren la enfermedad.
Este procedimiento se realiza habitualmente por urgencias y el costo del medicamento (cada ampolleta cuesta cerca de 3 millones de pesos) lo cubre la *EPS*.
Con más de 10 años de experiencia, el Grupo de Investigación en Hemofilia de la UN demuestra que los niños con esta enfermedad, que le impide a la sangre coagularse adecuadamente, pueden tener una vida normal. La clave: el trabajo interdisciplinar cuyo pilar es la rehabilitación junto a una técnica de tratamiento distinta a la aplicada por las *EPS*.
¿Tienen las *EPS* existencias de suero antiofídico para atender las emergencias? ¿Saben los médicos tratar a pacientes atacados por una víbora? ¡El panorama es desalentador!
El director del Instituto Nacional de Salud (INS), Juan Gonzalo López, enfatizó en que el suero antiofídico hace parte del Plan Obligatorio de Salud (POS) y todas las *EPS* deben garantizar su suministro.
Explicó que existe una figura legal denominada Unidad de Pago por Capitación (UPC), por medio de la cual las *EPS* reciben mensualmente del Sistema Nacional de Salud dinero por cada afiliado.
Por tanto -afirma-, «la reglamentación debe contemplar la concurrencia del trabajador de la salud, *EPS*, IPS, ESE y gobierno en la financiación de la educación continua que lleve a la recertificación».
Alma Mater, Colombia, 2008, Ed. 563
Las responsabilidades en ello son compartidas: restricción de recursos del Gobierno, pese a la decisión de ampliar cobertura en el régimen subsidiado, y abusos en el manejo de los recursos de algunas *Empresas Promotoras de Salud (EPS)*, especialmente mediante recobros al Fondo de Solidaridad y Garantía (Fosyga).
Con los decretos de Emergencia Social, el país asiste a un carrusel de corrupción en el que captan mucho dinero las *EPS*, las IPS y las industrias comercializadoras de medicamentos monopólicos de alto costo, poco dinero algunos médicos y la cuenta la pagan los ciudadanos.
Este tema se definió gracias a la Sentencia T–760 del 2008, proferida por la Corte Constitucional, la cual implica que el médico tratante del niño ostomizado es quien debe solicitar al Comité Técnico Científico de la *EPS* a la que pertenezca, el suministro de bolsas para colostomía de sus pacientes, y posteriormente, el costo le será retribuido a la *EPS* por el Fondo de Solidaridad y Garantía (Fosyga).
“El suero antiofídico es un medicamento esencial en los programas POS de las *EPS*. Los secretarios de salud de los departamentos y municipios deben velar porque esto sea así y se mantengan las reservas”, destaca Sarmiento.
[…], lo que constituye una gran ventaja sobre las *EPS* donde tienen gran número de beneficiarios y pocos cotizantes.
Alma Mater, Colombia, 2016, Ed. 654
Miles de pacientes, especialmente de la antigua Saludcoop hoy afiliados a Cafesalud, no reciben atención oportuna ni digna, muchos pasan días enteros en camillas esperando una autorización; algunas *EPS* e instituciones médicas han lanzado una alerta y cada vez más voces anuncian que ahora sí es inminente el default (cesación de pagos) o la quiebra definitiva del sistema.
Lo que sí está pasado es que algunos están en dificultades por la unión de varios factores”, dice Jaime Arias, exdirector del ISS, exministro de Salud y actual director de Acemi, gremio que reúne a las principales *EPS* del país.
El actual gobierno del alcalde Enrique Peñalosa quiere centrarse en los servicios de atención, superar la congestión de urgencias con centros de atención prioritaria y generar una forma de organización que agilice la relación entre las *EPS* y las IPS y, en particular, entre el régimen subsidiado y la red pública.
Este proceder se aplica actualmente en nuestras *EPS* a través del establecimiento de interminables listas de espera para procedimientos quirúrgicos, tratamientos médicos, medicamentos, dispositivos y consultas con médicos generales o especialistas, conseguir una cita con nutrición o sicología.
Alma Mater, Colombia, 2017, Ed. 661
Las *EPS* actúan perversamente en la contención de gastos a través de la negación´n de los servicios a los pacientes.
Alma Mater, Colombia, 2017, Ed. 661
Están convocados rectores, decanos y profesores de universidades con programas de salud, entes rectores de la salud, gremios, *EPS*, IPS, profesionales de la salud, tecnólogos, técnicos, auxiliares y usuarios.
Alma Mater, Colombia, 2009, Ed. 579
En esa misma perspectiva, Patiño Restrepo hece énfasis en el panorama que creó la Ley 100 de 1993: «Las trabas no son de las IPS sino de las *EPS*, y tales han dado al trate con uno de los pilares de la medicina como profesión: la autonomía en la toma de decisiones».
Alma Mater, Colombia, 2018, Ed. 673
Algunos ejemplos son el trastuzumab, que resulta 150% más costoso que en Costa Rica; el rituximab, que en el país se adquirió por US$ 3.500 la unidad y en Chile su precio es cercano a los US$ 2.000, y el vortezomib, que aunque en el mercado tiene un precio aproximado de
$ 3.295.002, registra distintos valores de recobro por las *EPS*, llegando hasta los
$ 6.557.0543.
Él plantea que «hubo diferentes situaciones que comenzaron la crisis: la primera fue la sentencia de la Corte Constitucional referente al no POS (plan obligatorio en salud), ya que con la sola justificación del medico las *EPS* están en obligación de entregar lo que el médico ordena. Segundo, la cobertura universal y la igualación del POS contributivo y el POS subsidiado».
Alma Mater, Colombia, 2015, Ed. 645
*Entidades Promotoras de Salud (EPS)* vestidas de Gestores de Servicios de Salud (GSS), un proyecto de ley presentado por la sociedad civil sin mayor eco y una red de hospitales públicos quebrados, constituyen parte de los ingredientes del debate sobre la reforma a la salud.
Un ejercicio realizado por esta Fundación concluyó que los retrasos y las barreras de acceso creadas por las *EPS* (demoras en las autorizaciones, entregas y trámites administrativos) hacen que los pacientes reciban medicamentos solo para 5 meses y 24 días al año, aproximadamente.
En ese entonces, los representantes del Ministerio de Salud, encabezado por Juan Luis Londoño, trataban de convencer a las empresas de medicina prepagada, existentes antes de la reforma, de convertirse en las nuevas *empresas promotoras de salud (EPS)* del régimen contributivo.
Por eso, por ejemplo, se esperaría que todos los congresistas que tengan participaciones en *EPS*, IPS o gremios, que hayan recibido apoyo financiero para sus campañas por actores interesados y que tengan deudas morales por su responsabilidad en descalabros institucionales o algún otro conflicto de interés dieran un paso al costado y se abstuvieran de deliberar y de votar.